sábado, 11 de julio de 2015

Bonifacio Byrne, el poeta de la bandera




Al volver de distante ribera,
con el alma enlutada y sombría,
afanoso busqué mi bandera
¡y otra he visto además de la mía!
Quien así escribió, era un joven matancero que desde la adolescencia tuvo inclinación por la literatura y más tarde incursionó en la poesía modernista y el periodismo.
Bonifacio Byrne, (Matanzas, 3 de marzo, 1861- 5 de julio, 1936), el autor de tan encendidos versos, era asiduo a los círculos literarios y, sobre todo, intérprete de los sentimientos de los criollos que amaban su patria y deseaban verla libre e independiente de la metrópoli española.
No fue extraño entonces, que unos sonetos suyos publicados en ocasión del fusilamiento del patriota Domingo Mejía, levantaran la ojeriza y desconfianza de las autoridades españolas y Bonifacio se vio obligado a emigrar a Estados Unidos en 1896. 
Lejos de Cuba y con pocas posibilidades de regresar, no desmayó su ánimo y pronto se dedicó a desarrollar labores separatistas.
En Tampa fundó el Club Revolucionario, del cual fue secretario, y trabajó como lector de tabaquerías. 
Aunque su obra literaria en general no trasciende por su calidad, Bonifacio Byrne es un poeta siempre recordado y apreciado en Cuba, sus versos se recitan en las escuelas, actividades políticas  e inspiran actitudes patrióticas.
La más famosa de sus poesías, Mi bandera, caló hondo en la conciencia nacional. Publicado en Cuba a poco de regresar del exilio en 1899, este poema recoge las vivencias del poeta yumurino, quien encuentra en el Morro habanero otra bandera flotando junto a la suya: la de Estados Unidos, como un símbolo de la ocupación yanqui en la isla. 
Con la fe de las almas austeras,
hoy sostengo con honda energía,
que no deben flotar dos banderas
donde basta con una: ¡la mía!
Los versos del poeta traslucían el dolor de una generación de cubanos que veían maltrechos sus sueños de ver la Patria libre pero, a la vez, la determinación de quien arriesgaría todo por conquistar su independencia
El poema Mi bandera alcanzó la inmortalidad en la voz del Comandante Camilo Cienfuegos, quien lo citó en su último discurso para ejemplificar la posición intransigente de los cubanos frente a cualquier injerencia.
Si deshecha en menudos pedazos
llega a ser mi bandera algún día...
¡nuestros muertos alzando los brazos
la sabrán defender todavía!...
La impronta de poeta de Bonifacio Byrne no se borrará jamás de nuestra historia, porque ella resume el espíritu de patriotismo y rebeldía de todos los cubanos.

   





viernes, 26 de junio de 2015

Alejarse de las drogas es la única solución



Elvis Presley, el Rey del rock and roll
Hace poco, cuando revisaba Internet para preparar este comentario, encontré una larga lista de celebridades del mundo de la música y la actuación, que, infelizmente, consumieron drogas y alcohol hasta terminar con sus vidas. Nombres de consagrados y otros de verdaderas promesas, integran esa lista, y son solo algunos que pueden ilustrar cuánto daño hacen las drogas al organismo humano.
¿Quién no se ilusionó alguna vez con la imagen de un artista triunfador, de aquellos que deslumbran por su brillante carrera? La mayoría hemos admirado a un cantante o actriz de resonantes triunfos. Pero, ¿se han preguntado cuál puede ser el costo del estrellato, sobre todo en el mundo capitalista?
Ser famoso, tener dinero y lujos, son condiciones que algunos consideran importantes para lograr la felicidad; sin embargo, a pesar de tenerlo todo, muchas celebridades viven un calvario, dedicados a mantenerse entre los más exitosos, y a causa de ello se refugian en las drogas para olvidar su sufrimiento. Víctimas de su adicción, unos no sobrevivieron a una sobredosis, otros decidieron quitarse la vida.
Elvis Presley, Amy Winehouse, Janis Joplin, Whitney Houston y Michael Jackson son algunos de los artistas muertos por excesos de drogas y alcohol, aún jóvenes y en la plenitud de sus posibilidades artísticas.
Elvis Presley, por ejemplo, cantante y actor estadounidense de los más populares del siglo Veinte, considerado como un icono cultural. Lo llamaron “el Rey del rock and roll” o simplemente “el Rey”.
Su música revolucionó los gustos de la juventud de su época, que no solo acogió el nuevo ritmo, sino que imitó a Elvis en los movimientos osados y eróticos al bailar, y en la pose rebelde ante los acontecimientos que conmovían su país y otras partes del mundo. Su desaparición física sumió en un profundo dolor a sus fans y dejó un inmenso vacío en el panorama musical de aquellos años.  
La cantante norteamericana de rock and roll y blues, Janis Joplin fue otra de las víctimas de su drogodependencia. Se caracterizó Janis por su poderosa voz y la intensidad de su interpretación. Esta muchacha fue un símbolo femenino de la contracultura de los años sesenta y la primera mujer considerada una gran estrella del rock.
Desde muy joven comenzó a beber alcohol. Poco después se hizo adicta a las drogas. Su vida íntima estuvo siempre sujeta a problemas de personalidad y baja autoestima por su apariencia física.
Alrededor suyo se suscitaron chismes y polémicas por su sexualidad, el desorden de sus relaciones amorosas y escándalos vinculados a sus adicciones.
Janis murió a los 27 años. Se encontraba sola en una habitación de hotel y no pudo superar el efecto de una sobredosis de heroína. Aunque su paso por el universo musical de su época fue relativamente breve, dejó en él honda huella y hoy se considera entre las mejores cantantes de todos los tiempos.   
El legado artístico de Elvis Presley y Janis Joplin es perdurable, ellos trascendieron su tiempo a pesar de sus vicios. Duele pensar cuánto más habrían hecho si no hubieran caído en el vicio y la desesperanza.
Sus vidas maltrechas y el abrupto fin de sus carreras son una lección que no debemos olvidar. Sus voces alertan sobre todo a los jóvenes: alejarse de las drogas y el alcohol es la única solución posible ante cualquier encrucijada que nos depare el destino. 

martes, 16 de junio de 2015

Roinel, un hombre de su tiempo

A Roinel Leyva Labrada lo conocen los vecinos de la calle Rubí y aledañas, no solo por su entrega como trabajador cuentapropistacírculo infantil, o discutiendo de pelota con José, el Gallego y los hermanos Curbeira.
en la zapatería que tiene en su casa, sino porque es bondadoso y alegre, y lo mismo lo encuentras ensimismado en la tarea cotidiana, que lo ves llevando a la pequeña Zuneiky al
Pero, no todos conocen que en la impronta de Roinel se acumulan, desde hace 18 años, incontables donaciones voluntarias de sangre por las cuales ha recibido cada año certificados de reconocimiento que guarda con orgullo.
De esta humana tarea habla con sencillez y entusiasmo. Cuenta que en los primeros tiempos como donante, las personas que necesitaban sangre para una operación por ejemplo, venían  a buscarlo a casa.
Luego hicieron aquella reunión en la que participaron otros que, como él, estaban dispuestos a donar su sangre para salvar vidas, y la respuesta fue unánime: firmaron el compromiso de hacerlo sistemáticamente, sin riesgos para su salud y la convicción de que es un gesto altruista muy necesario para la sociedad.
Desde entonces, Roinel acude al Banco de sangre dos o tres veces al año para cumplir su misión. Su esposa Mailyn y sus hijas Zuleiky y Zuneiky están orgullosas de ello. A Rafael, su padre, le brillan los ojos cuando se refiere a esta faceta suya, y Miriam, su madre, se emociona al recordar  «lo jovencito que era cuando empezó todo».
Roinel es un joven poco comunicativo, pero si logras sacarle algunas palabras te mira a los ojos, y es directo y sincero al expresar sus ideas. Él sabe de sacrificios, lo cual no impide que conserve la alegría y el optimismo propios de su generación.
Nunca anda pregonando su condición de donante voluntario de sangre porque es modesto y no espera retribución por este acto desinteresado. Laborioso, buen vecino y entusiasta ante cualquier tarea, Roinel es un hombre de su tiempo, de esos héroes anónimos que construyen futuro, quizás sin tener  conciencia de ello.

Maceo y Che, paradigmas de revolucionarios



A Maceo y Che los conocemos los cubanos desde los primeros años de vida, en el círculo infantil y la escuela primaria aprendemos a identificarlos y memorizamos anécdotas y poesías que reflejan su valor y patriotismo. Nos llegan así, familiarmente, Maceo y Che, y aprendemos a respetarlos, admirarlos y quererlos por lo que significan para Cuba y el mundo.
Cuando alcanzamos cierta madurez profundizamos los detalles que hacen de estos dos grandes hombres paradigmas de revolucionarios, y buscamos en sus raíces la génesis de su amor por Cuba, del ideario de independencia de ambos para nutrirnos e inspirarnos en su ejemplo.
Aunque vivieron en diferentes siglos y países distantes, ello no impidió que sus ideas emancipadoras también coincidieran. En el Siglo XIX, Maceo fue uno de los protagonistas de nuestras guerras de independencia. En el XX, junto a la Generación del Centenario, el Che dejó a un lado su profesión de médico para convertirse en soldado, con el único fin de liberar a Cuba de la tiranía batistiana.
Del heroísmo de ambos revolucionarios mucho se ha hablado. Los historiadores han escrito páginas colmadas de entusiasmo patriótico y pasajes de sus hazañas.
Antonio Maceo Grajales fue uno de los cubanos más conocidos de su época y que más ha trascendido en la memoria de sus compatriotas. Sus proezas militares y brillante trayectoria revolucionaria han sido fuentes constantes para la historia y la leyenda. Cualquier cubano o cubana puede identificar al protagonista principal de la Protesta de Baraguá y hablar sobre su trayectoria.   
Como el Titán de Bronce es conocido en la historia, gracias al ímpetu y arresto con que enfrentó al enemigo, y por su talla como hombre integral. Pero, sería injusto verlo solo como caudillo en el combate, él fue también un hombre de pensamiento profundo.
Sobre este particular Martí expresó: “Maceo tiene en la mente tanta fuerza como en el brazo. Firme es su pensamiento y armonioso, como las líneas de su cráneo. Su palabra es sedosa, como la de la energía constante, y de una elegancia artística que le viene de su esmerado ajuste con la idea cauta y sobria”. 
Ernesto Guevara de la Serna, el Guerrillero Heroico,  se ha convertido en el modelo más reconocido y universal de un hombre nuevo, ejemplo de revolucionario e internacionalista, capaz de rechazar cualquier tipo de prebenda o comodidades para cumplir sencillamente con su deber en bien de la humanidad.
De Maceo y Che Fidel dijo: “ambos fueron invasores de Oriente a Occidente; ambos murieron en combate; ambos son hoy símbolos insuperables de valor e intransigencia revolucionaria; ambos hicieron lo que todo un pueblo ha jurado estar dispuesto a hacer; ambos nacieron el mismo día: 14 de junio. El azar no habría podido idear algo mejor".
El Titán de Bronce y el Guerrillero Heroico, tuvieron muchas cualidades comunes: arrojo en el combate, fe en la victoria, apego al internacionalismo, pero sobre todas las cosas, ambos eran acérrimos antiimperialistas.
El legado de estos dos grandes de la Patria constituye una guía para las nuevas generaciones. La historia de cada uno es caudal inagotable de valores humanos. De él han de beber quienes pretendan hacerse hombres útiles a la patria, a la sociedad.
Por ello, nunca será suficiente el estudio y profundización en sus biografías, en las obras que recogen su protagonismo en las luchas por la independencia de Cuba, tanto como en sus escritos que resumen su pensamiento político, ético y económico.
De Maceo y Che mucho tenemos aún que estudiar y aprender. Volvamos pues a ellos, que es el mejor modo de rendirles tributos: aprender de su ejemplo. 


 

martes, 9 de junio de 2015

La familia y la escuela, unidas por un curso escolar superior en Las Tunas

Hace pocos días escuché a los padres de un estudiante de séptimo grado lamentar, aterrados, las amplias posibilidades que tiene su hijo de desaprobar y repetir el curso.
¿Razones? La falta de estudio sistemático; el poco interés demostrado por las asignaturas; ninguna concentración a la hora de la clase ni durante los repasos, entre otras actitudes que se resumen en indiferencia absoluta por todo lo que tiene que ver con la docencia.
Lo peor es que, en mayor o menor grado, esta situación se repite en muchos alumnos de la enseñanza media, y cuando se profundiza en las posturas que asumen como adolescentes, en la calle y el aula, conocemos que en la mayoría de los casos dedican casi todo su tiempo a las nuevas tecnologías: la computadora para quienes la tienen en casa, los videojuegos, teléfonos celulares, tabletas y otras “golosinas” de la modernidad científica.
Esto sin contar con los temas de moda, el precio de los pitusas, pullovers, memorias, celulares, y más por el estilo, que dominan a la perfección, mientras otros andan enamorados y solo piensan en el objeto de su amor y en sus canciones preferidas.
Es evidente que no hay suficiente vigilancia y exigencia de la familia  -sobre todo de los padres que trabajan- y cuando ocurre lo contrario, es decir, cuando sí existe control sobre el estudiante, entonces se producen serios enfrentamientos entre las partes, porque el menor pretende a toda costa seguir los pasos del grupo y los adultos tratan de recuperar lo perdido sacrificando hasta el descanso y el sueño de su retoño.
Los adolescentes en cualquier época se manifiestan con la inmadurez propia de su edad si queremos imponerles disciplina, sacrificios y entrega. Por eso, es  preciso lograr desde edades tempranas que entiendan el grado de responsabilidad ante sus tareas, la importancia de prepararse para el futuro, y que combinar el estudio con la diversión y el esparcimiento es lo más inteligente.
No se trata de prohibir el acceso a los modernos y útiles avances de la ciencia y la técnica que, de hecho, cautivan y seducen hasta a los más viejos, ni tampoco prohibirles que se diviertan en actividades propias de la edad.
Se trata de fomentar los valores de que tanto se ha hablado en los últimos años y apelar a ellos: responsabilidad, laboriosidad, respeto… para incentivar en los muchachos y muchachas el amor por la escuela y la confianza en el futuro que labran desde hoy.
Dedicar mayor atención a los profesores, realizar con mayor independencia los trabajos extraclase, aprovechar los encuentros en las casas de estudio y los horarios de consultas con los docentes son acciones que compensarían hasta cierto punto lo que no se hizo en el momento adecuado.
Ahora es tiempo de poner coto a la desidia de unos y otros, así los resultados del curso serán mejores en cantidad y calidad de los aprobados y, por supuesto, no habrá razón para echarle toda la culpa a la escuela por lo que se dejó de hacer en casa.

sábado, 6 de junio de 2015

Como jamás tan vivo






En 1987 la editora Abril publicó el libro Como jamás tan vivo, selección de poemas dedicados a la figura del comandante Ernesto Guevara con la intención de rendirle homenaje en el vigésimo aniversario de su desaparición física.

El escritor, crítico y ensayista cubano Waldo González López reunió y revisó los textos escritos por jóvenes poetas cubanos y el resultado fue el título mencionado. En las palabras de presentación Waldo señala:

Esta selección de poemas es como el canto agradecido de la juventud cubana a Ernesto Guevara de la Serna en el  XX Aniversario de su desaparición física.

Se trata, pues, de un variado homenaje de los poetas jóvenes al Poeta que escribió sus mejores versos en la Sierra y el llano, en Punta del Este y Quebrada del Yuro. La voz multiplicada, unánime, el ardiente himno de tantos a Aquel, ayer, hoy y siempre entre    nosotros, tan vivo como en los primeros años de la revolución…

Del volumen son estas composiciones en las cuales van implícitos amor, admiración y fidelidad al ideario y ejemplo de quien es luz y guía para las nuevas generaciones de cubanos y para todo el mundo.





CHE



Proclamo que nunca es tarde

Para crecer hasta ti

Porque tú sembraste aquí

el firme fuego que arde

en quien libre de cobarde                                  

oportunismo se da,

en quien queda aunque se va,

en quien marcha y permanece

porque en cada niño crece

y en cada minuto está.



Ernesto Agüero (Camagüey, 1954)
                                              
                                                  
CHE



Che, tú lo sabes todo,

los recovecos de la Sierra,

el asma sobre la yerba fría,

la tribuna,

el oleaje en la noche

y hasta de qué se hacen

los frutos y las yuntas.



no es que yo quiera darte

pluma por pistola,

pero el poeta eres tú.   

                                

Miguel Barnet  (La Habana, 1940)


COMANDANTE AMANECIDO



Llegó del alba, de donde

el tiempo grita y no puede

detener la luz que cede

ante su rostro.

                       Se esconde

pero lo llamo y responde

aunque la noche –tan terca-

aunque su estrella –tan cerca-

lleven amor al desgaire.



Llegó del alba: es el aire,                  

el fuego, el sol, la bravura.
Llegó, pero yo sospecho

de las horas. Su mirada

es una nueva llegada

al país de nuestro pecho;


todo el coraje lo ha hecho,

de su verdad ha nacido.



Comandante amanecido

de futuro –de clamores-

nunca lo esperen con flores

que él llega ardiente y ardido.



Luis Beiro Álvarez (Santiago de las Vegas, 1950)  





LECCIÓN

Además,
qué podemos decir los poetas
ahora que las manos del Che tocaron la esperanza.

Jesús Cos Causse (Santiago de Cuba, 1945)   



EL HOMBRE SE LLAMA ERNESTO

Desde que su luz fulgura
por América como una
llamarada de insurrectos.

Desde que todos los sueños
se fundieron en la tez
de la montaña que fue
la señal para el camino.

Desde que crecen los niños
Queriendo ser como el Che.

Adalberto Hechavarría (Omaja, Las Tunas, 1956)  


VERSIÓN DEL GUERRILLERO

Volverá,
lo conozco.
Como el pedazo de una estrella
volverá.
Nunca en su estirpe
ha muerto para siempre un hombre.

Omar González (Vueltas, Villa Clara, 1950)

José Martí, Poeta mayor





Mi verso al valiente agrada:
Mi verso, breve y sincero,
Es del vigor del acero
Con que se funde la espada
.



Bienaventurados los hombres y mujeres de todo el mundo que trenzan versos y ponen en palabras la belleza de la Naturaleza y el Amor, la inefable maravilla de amar y ser amados.

Decía nuestro Apóstol José Martí: La poesía NO es más que la forma agradable de la belleza; y el sentimiento de lo bello, vive en el mismo sentimiento, belleza suma.

Así el arte poético reúne en sí mismo la feliz coincidencia de apreciar todo lo que de bueno y hermoso ofrece la naturaleza, y a la vez poner en versos la impresión que nos causa su perfección, ¡privilegiados quienes consiguen dominar el arte poético!

Las campañas de los pueblos por la libertad y la conquista del decoro de sus hijos, siempre han tenido grandes poetas a su servicio. José Martí pintó con palabras la condición de su Patria oprimida y las ansias de los cubanos que preparaban junto a él la guerra necesaria.

Poesía es un pedazo de nuestras entrañas, o el aroma de
nuestro espíritu recogido, como en cáliz de flor, por manos delicadas y piadosas, decía Martí. La buena poesía unge el alma atribulada, alegra el corazón de quienes sufren y salva a quienes se olvidan de soñar. 

La poesía es belleza, creatividad artística, sentimiento y expresión de lo mejor de lo humano y universal. Porque sabía eso, Martí se preguntaba: ¿Quién es el ignorante que mantiene que la poesía no es indispensable a los pueblos? Hay gentes de tan corta vista mental, que creen que toda la fruta se acaba en la cáscara.

Da forma a los sueños de los pueblos y a las expresiones más altas de su espiritualidad; también da valor para cambiar el mundo. Ella es portadora de un hálito de libertad y dignidad frente a la violencia y la opresión.

Y sobre los elegidos que nacieron con el don de rimar versos opina el Maestro: … poeta es este a quien se ve extender la mano y asir el vacío; águilas siente en torno de la frente, y en el cráneo lleva un águila. 

La poesía martiana ha sido una fuente de inspiración para poetas posteriores. Hoy, el Apóstol de Cuba, el Poeta mayor, se recuerda como una de las figuras indelebles de la poesía latinoamericana de finales de 1800.

Pero, nada mejor que leer su obra poética para comprender su concepción acerca de la poesía y el lugar que ocupaba en su alma y sentimientos el arte de rimar versos... como estos:

Qué importa que tu puñal
Se me clave en el riñón?
¡Tengo mis versos, que son
Más fuertes que tu puñal!

¿Qué importa que este dolor
Seque el mar y nuble el cielo?
El verso, dulce consuelo,
Nace al lado del dolor.